Wednesday, May 11, 2011

Mayo

Wednesday, May 11, 2011
Los días pesan. Pesan mucho después de ese shock que áun no supero, sobre todo porque no he tenido la oportunidad de preguntar qué fue lo que sintieron, por qué quedaron llorosos, qué fue lo que los llevó a llamarme y escribirme mensajes dándome las gracias. Tenía un objetivo y creo haberlo logrado, pero no lo sabré con certeza hasta hablar e indagar.

No hay trabajo, mi empleador nos ve como una carga que consume sus recursos de por sí cortos. Tampoco tengo la posibilidad de presentar constantemente eso que llevo 6 meses preparando y toda mi vida experimentando, solo un par de veces tendrán que bastar.

Salí a dar la caminata de rigor de cuando hace calor y ya no hay nieve, pero como todas las primaveras, fueron unas cuantas cuadras, esta vez porque no soporté a T ahogándose en un vaso de agua. No soporto el calor y el aire difícil de respirar, no soporto a la gente sonriendo solo porque hace sol ni la idea de despertar cada día a este presente incierto que hace de mi futuro algo miedoso.

Tengo los audífonos entre las orejas, pero no oigo nada. Solo quisiera estar en silencio mientras las personas del partido de hockey del fondo aplauden "tata-tah", tiene que haber algún código morse para esa percusión tan particular de "we will rock you". No sé por qué aplauden eso en partidos de hockey...

Pienso en cajas. Y en lo que implica no encajar.

Sobre mi mesa hay una guía de viaje de París.

Tuesday, March 08, 2011

8 de marzo

Tuesday, March 08, 2011

Algo pasó. La calle comercial de la ciudad donde vivo de repente se llenó de afiches inmensos de mujeres mostrando sus abdominales o sus redondos traseros gracias a la magia de unos jeans nuevos. Nunca lo había visto, ese tipo de publicidad sexista no es algo que predomine en Suecia.


En el bus, veo a una chica en extremo preocupada hablando por teléfono, le oigo decirle a su amiga que no podía dejar que él la viera así, que, a como diera lugar, tenía que esconder sus sentimientos de “él”, que tanto daño le hace, que hacía bien en llamarla.


Al menos tres veces por semana oigo cómo mi vecino del piso de abajo pelea con su esposa. Estoy segura que la golpea: sus gritos van acompañados de pausas con sonidos sospechosos. Ella también le grita. Y llora.


Día a día veo cómo las mujeres musulmanas son incapaces de movilizarse por la ciudad a menos que tengan a un hombre a su lado, bien puede ser su hijo de 3 años, pero al parecer es la testosterona lo que cuenta.


Veo también cómo entre mujeres es que más duro se dan: chismes, rumores, burlas, et c. Cómo mis propias colegas despotrican de las demás a sus espaldas. ¡No quiero ni saber lo que puedan decir de mi!


Veo mujeres hacer fila para hacerse innumerables cirugías plásticas. En Facebook álbumes de fotos con la invariable sucesión: liposucción – boda – hijos. Una lucha eterna por ser siempre un trofeo, tanto físicamente como en su realización como especie animal (y no como especie pensante).


Igualdad de salarios, sí, claro que sí. Pero no puedo evitar preguntarme ¿en dónde está la igualdad de percepción? ¿Por qué hay mujeres que no pueden dejar de pensar en sí mismas como el trofeo perfecto de un hombre? ¿Por qué hay mujeres que no pueden concebir su vida como seres independientes y autosuficientes y entonces aguantan gritos y golpes, todo con tal de no estar solas? ¿Por qué la lucha que libran las mujeres es más en contra de sí mismas que en pro de ellas y las demás, como comunidad que somos?


¿Feliz día de qué?



Tuesday, November 09, 2010

The Carrie Bradshaw syndrome (Parte I)

Tuesday, November 09, 2010
En mis ratos de evadir obligaciones navego a veces y generalmente encuentro idioteces, pero jamás del tamaño de la siguiente.

A continuación copio un artículo encontrado en la versión Internet de la revista Fucsia y lo acoto con mis propios comentarios.

"Mi novio no es rico, ¿y qué?

Tu novio no es rico pero extrañas las salidas y los viajes al caribe que hacías con tu anterior pareja. Tips aquí para divertirse con bajo presupuesto.
Por RevistaFucsia.com

¿Otro fin de semana en casa comiendo noodles frente al televisor? Sabes que tu novio aún está pagando el crédito del apartamento y su negocio no anda muy bien, pero extrañas salir a comer tallarines con nueces y trufas blancas en ese restaurante que tanto te gusta…

A los 16 años te derretías por el más popular y guapo del colegio. Con el paso de los años te fuiste inclinando por hombres, o muy intelectuales, o muy buenos en la cama. Hoy en día, siendo muy sincera, sabes que existe un factor adicional que indudablemente atrae a las mujeres: su billetera. No te sientas culpable. Un hombre con dinero es sinónimo de éxito. Es reflejo de inteligencia, disciplina y responsabilidad (eso, cuando estás segura de que su negocio de exportación de flores no está relacionado con cultivos de amapolas). Estas son cualidades que inevitablemente atraen a cualquier mujer. Y que mejor si vienen acompañadas de un regalo de ‘Tiffany´s’ o una celebración de aniversario en París."


No puedo evitar recordar la glamourosa vida de las cuatro famosas chicas de “Sex and the City”, es muy posible que para quienes llevan una vida de lujos en Manhattan, sea normal un fin de semana en las Bahamas o en Bermuda. Pero seamos honestos, la gente rica de Bogotá pasa el fin de semana en Peñalisa y esto es lo más cercano que Bogotá estará de los Hamptons. Debo confesar que jamás he ido al Peñón, siempre me pareció un poco arribista y "wannabe". ¿Noodles? ¿En serio hay alguien que coma noodles y no fideos? ¿Un hombre con un negocio propio? ¿Es este acaso el ideal ya que ser asalariado da muy poco status y es símbolo de poco empuje? Con mi anterior pareja jamás hice viajes al Caribe y la verdad no conozco a nadie que sí lo haya hecho.

"Sí, a veces te sientes celosa de esa amiga y su novio “rico” cuando llegan bronceados después de pasar un fin de semana en Punta Iguana, pero a la hora de comparar su novio con el tuyo terminas por sentirte muy afortunada. Puede que (por ahora) él no te pueda regalar la cartera de piel de Loewe que te hace suspirar, pero ese omelet de ricota que te llevó a la cama esta mañana, seguido de una matutina estimulación de tu “Punto G” (que te hizo llegar radiante a la oficina), te recuerdan porque estás enamorada. Al fin y al cabo, hay cosas que el dinero no puede comprar."

No sé dónde queda Punta Iguana ni me muero por carteras de cuero (¡pobres vacas!) Y creo que no cualquier hombre es capaz de hacer una "omelet" y llamarla así, pero seguro saben hacer huevos pericos y la ricota sí que la compra el dinero. Y sugerir que la mujer va a la oficina (y es por lo tanto asalariada) mientras el hombre “es dueño de un próspero negocio” es sexista, tendencioso y mentiroso.

"Por ello Fucsia te da algunas ideas para que te diviertas con tu pareja sin la necesidad de tener un alto presupuesto.

Aquí las presentamos:
1. Quédense en casa para una noche de “spa”. Usen sus billeteras vacías como excusa para quedarse en casa despiertos. Preparen un baño de burbujas y háganse masajes el uno al otro. Abran una botella de vino."
Traducción: puede que tu billetera esté desocupada, pero es obligatorio que tu apartamento cuente con tina, sales burbujeantes y cava.

"2. Tengan una sesión de fotos juntos. Saquen la cámara digital y salgan en el automóvil a visitar lugares que puedan ser escenarios interesantes para las fotografías. Después edítenlas juntos."
Puedes no tener plata, pero una cámara digital y un carro, son necesarios, imprescindibles y obligatorios. Además… ¿editarlas para qué? ¿Para después bombardear a sus contactos de Facebook con fotos mal tomadas y mal editadas?

"3. Vayan a una librería agradable y caminen juntos por las estanterías, mirando los libros que más les gustan y los que nunca comprarían, hojeando al final un libro de Kama Sutra que les de ideas para más tarde…"
Esto no es un plan de parejas, leer libros a solas en pasillos separados… Además, qué consejo tan original recurrir al “Kama Sutra”

"4. Pónganse esos delantales que hacen juego y escojan algunas recetas nuevas que puedan cocinar. Pueden terminar comiendo un delicioso steak pimienta y de postre soufflé de chocolate amargo, o pidiendo una orden de arroz chino al restaurante de siempre. Sea lo que sea se divertirán en el proceso."
O sea, no tienes plata para salir a comer, pero sí para comprar “steaks”, chocolate amargo y la ridiculez de tener delantales a juego. ¿Qué tiene de malo un perro caliente de la calle?

"5. Inviten a una pareja, o dos, de amigos para tener una noche de juegos en su apartamento. “Mímica” o “Pictionary” son juegos que inevitablemente siempre terminan en carcajadas. Pídanles que traigan alguna bebida para animar la noche desde el principio."
No tienes plata, entonces marranéate a tus amigos.

"6. Tengan un día cultural. Visiten galerías, exposiciones, y museos. Disfrutar del arte es una manera romántica, y económica, de pasar tiempo juntos."
Claro, porque las entradas a los museos son tan baratas y el arte contemporáneo tan asequible como para pasar tiempo romántico juntos. Los museos son por antonomasia elitistas y excluyentes.

"7. Preparen un picnic nocturno. En algún lugar de la ciudad existe un parque agradable en el que pueden mirar las estrellas. Lleven quesos y vino, mucho vino. Además, puedes sorprenderlo deslizando su postre favorito en la canasta. Si es una noche fría, llegarán a casa a “calentarse” bajo las cobijas."
Y de nuevo el vino, mucho vino. ¿Acaso el vino lo regalan? De pronto el moscatel sí, pero un vino “clasudo” que pueda acompañar los quesos y el parque puede costar bastante. Además… ¿en qué ciudad pasa todo esto? Bien lo dijo mi amiga D, salir de noche a hacer un picnic en Bogotá es una invitación al atraco. Y si yo llego a hacer eso en la ciudad donde vivo, sería terminar la noche “calentándonos” en la sala de urgencias en un hospital por cuenta de una neumonía. ¿Acaso piensa esta persona en una romántica y primaveral noche en Central Park, dando una vuelta en coche?

"8. Salgan a montar en bicicleta. Si no tienen, pídanlas prestadas o alquílenlas. Cuando lleguen a casa cansados, abran un pote de helado y vean su película preferida. Si llegan sucios, aprovechen esta excusa para tomar una ducha juntos."
De nuevo, si esto es en Bogotá, tendría que ser un domingo de ciclovía, de otra manera salir a montar bicicleta y simultáneamente tratar de pasarla rico en pareja, sería un poco suicida.

"9. Tomen una clase. Averigüen por clases de tango o karate que no sean tan costosas y diviértanse de una manera diferente."
¿No que se trataba de hacer cosas baratas?

"10. Por último, hagan un “Treasure Hunt”. Cómprense algún regalo, escóndanlo en algún lugar (la casa de un amigo, tu restaurante favorito…), y preparen pistas escritas en papelitos repartidos por toda la ciudad. Se divertirán manejando."
De nuevo, es obligatorio tener carro. Y plata, claro, para comprar los regalos. No debe ser tan divertido aguantarse un trancón bogotano por un pedazo de Motitas escondido detrás de un árbol.

Sex and the City y las Barbies nos jodieron la vida, porque aún hay mujeres que piensan que la vida glamourosa está a la vuelta de la esquina y que verse como Barbie (Carrie) implicará la llegada inevitable de hombres como Ken (Big): con un Ferrari y cargados de joyas para regalar.

Desafortunadamente sí tengo amigas que piensan así y que se fijan en esas cosas, no tanto en el negocio propio del hombre, sino en si tiene carro, en si invita o si son ellas quienes deben pagar, en si las lleva a restaurantes caros o no. Sí tengo amigas con el síndrome Carrie Bradshaw, quienes no están dispuestas a dejar pasar unas vacaciones en Miami (mínimo en Peñalisa) y piensan que diamantes, carros y cenas costosas son el equivalente a amor verdadero. (También hay las que piensan que buen sexo también es sinónimo de amor puro)

Pasar tiempo rico en pareja no tiene por qué implicar planes rebuscados, es mejor cuando se comparten cosas cotidianas.

Pero lo que más me irrita de este tipo de revistas y artículos es que jamás escriben planes para pasar tiempo enriquecedor a solas. Conociéndose a sí mismo es como se puede llegar a relaciones estables, en donde no sean necesarias ni las tinas, ni las botellas de vino ni el salir a comprar revistas idiotas, cosas estas que sí necesitan de un amplio presupuesto.


(La versión online del artículo está aquí, por cierto, ridículo que incluso la foto que acompaña el artículo sea la de un hombre vestido, posiblemente de Armani, con los bolsillos vacíos)

De quienes pretenden brillar con luz ajena

Y ahí llegaba él a la entrada del museo, un hombre muy feliz al ver una postal de una famosa escultura. Me emocionó tanta felicidad, pensé que tal vez en esas reacciones, yo podría encontrar la pasión por el arte que hace un tiempo perdí.

Al acercarse a mi este señor, le dije que en el museo teníamos esa escultura que tanto le había emocionado; su respuesta fue: "es que el artista es primo mío ¿sabía?"

No, no sabía ¡cómo iba a saberlo! pero en esa simple frase me recordó por qué mi pasión ha muerto: por el afán de figurar que tanto llena el mundo del arte.

Decir "le conozco" da cierto status que a mis ojos, es ridículo. Y es una actitud que abunda más de lo sospechado...

Saturday, April 10, 2010

Saturday, April 10, 2010
Los productos capilares de más venta en Colombia son aquellos bien para alisar el pelo o bien para evitar el "frizz", para las colombianas el peinado luce mejor entre más liso y menos volumen se tenga.

Los productos capilares de más venta en Escandinavia son aquellos que dan volumen o esos que sirven para ondular el pelo.

¿Por qué hay mujeres que tienen que pasarse la vida luchando contra su naturaleza?
 
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